LUNES 10 DE DICIEMBRE DE 2007
La demanda de locales sigue firme. Lo asegura el último informe inmobiliario de J Ramos Brokers Inmobiliarios. El sector más activo es indumentaria. Los demás registran un buen movimiento, a diferencia de la primer parte del año. Además, hacia septiembre creció la búsqueda mayores superficies a 250 y 350 metros cuadratos, hasta ese momento, los rangos más solicitados. Los rubros que prometen una participación dinámica para el 2008 son el textil, seguido de bancos, cafeterías y cadenas de artículos para el hogar.
“Las empresas están en continuo movimiento: saben que su éxito depende de su capacidad para captar tendencias”, sostiene el análisis de J Ramos Brokers Inmobiliario, que releva los datos del mercado para el último trimestre del 2007. Así, sostiene que a lo largo de la segunda parte del año la demanda se mantuvo estable, contrastando con lo ocurrido en la primera etapa de 2007.
Los rubros con mayor movimiento fueron los relacionados con la indumentaria, con rangos de locales solicitados en torno a los 250 y 350 metros cuadrados. Sin embargo, hacia fines de septiembre, se incrementó el pedido de búsquedas de superficies superiores: en ambos casos, en focos tradicionales.
El reporte muestra como en los últimos años, una de las áreas de mayor tasa de inversión por parte de las empresas fue la que busca mejorar la relación con los consumidores. En este sentido, el negocio del retail argentino es uno de los sectores que más importancia le da al cliente. Cuestión clave, pues determina la opción de entrar o no a un determinado local, y decidir exactamente qué y cuánto comprar.
Décadas atrás, no estaba instalado en la Argentina el concepto de segmentación de clientes y muchos tendían a tratarlos como si todos fueran iguales. A través del paso de los años, se ha demostrado que si se logra identificar adecuadamente los perfiles, es decir, rasgos de comportamiento, razones de compra, gustos y capacidades de pago, puede mejorar ostensiblemente la rentabilidad del negocio. Los capitales locales incrementaron sus inversiones durante 2007, teniendo en cuenta la captación de diferentes nichos.
Según el informe inmobiliario, la satisfacción de las exigencias del cliente, la administración proactiva de la cadena de suministros y una fuerte relación con sus proveedores son cruciales. El público espera más valor y servicios por menos, ya que la competencia crece día a día.
Nuevas sucursales, locales más chicos
En los últimos meses, las empresas buscaron ganar más share: la mayoría tiene en carpeta la apertura de nuevas sucursales, segmentándolas en locales más chicos.
Los rubros que prometen tener una participación activa para 2008 son el textil, seguido de bancos, cafeterías y cadenas de ventas de artículos para el hogar.
Lo que caracteriza al retail argentino es fundamentalmente la variedad de oferta de rubros, considerando los tipos de locales, sus dimensiones, estructuras, mercaderías y operaciones que realizan; como contrapartida, faltan metros cuadrados para satisfacer una demanda en constante aumento.
La lógica que los mueve es conseguir la zona adecuada y dentro de ella, seleccionar un sitio acorde a sus productos. Frente a los constantes cambios urbanos de Buenos Aires, los competidores llegan y cambian constantemente las reglas de juego.
La selección del sitio puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso; antes de escogerlo, deberán efectuarse distintos análisis de los consumidores y su comportamiento de compra. La tienda más sofisticada del mundo no será digna de su potencial si está ubicada donde los clientes no pueden llegar.
Las dimensiones del retail
Paulatinamente, comenzaron a aparecer locales en oferta en el orden de los 200 a 1000 metros cuadrados cubiertos. Esto, según el dossier se relaciona con otro fenómeno: hasta hoy, en los rubros de comunicación, electrodomésticos y bazar, quienes buscaban de 600 a 1000 metros cuadrados de planta no obtenían productos disponibles en los focos principales.
El informe enumera, también, las características que se estudian para decidir una localización. Estas son: el área macro, el análisis del país o región, que incluye factores
demográficos, económicos, culturales, de demanda, competencia e infraestructura; el área micro, que estudia el área comercial, que además de incluir factores de lo macro, agrega otras consideraciones, como zonas concéntricas, geodemografía, estimación del potencial del mercado, estimación del potencial de ventas e índice de saturación minorista.
Un factor clave, tenido en cuenta ya no sólo por las grandes cadenas sino por todos los actores, es el llamado Store Image (imagen del local) y tiene que ver con la percepción que tienen los consumidores. La imagen de cada local, debe caracterizar el tipo de producto que ofrece y el nivel de servicio que recibirán los clientes.
Por eso, la personalidad de un local debe transmitir un mensaje unívoco, para que los clientes tengan un visión muy clara de la marca y sus productos. Un mismo local puede evocar diferentes experiencias y emociones a distintos consumidores: mientras
que para algunos puede ser entretenido, para otros puede resultar poco interesante o aburrido.
Finalmente, la arquigrafía, es decir, el diseño integral de un local aplicado a su interior y exterior, ya ha dejado de ser una práctica exclusiva de las megacadenas. Tanto grandes como pequeños definen, en parte, la naturaleza de un cliente a través de esta variable. Además, sirve para transmitir información a los potenciales compradores y vincularse con sus deseos ocultos, pues los contenidos visuales corporizan aquello que buscan, lo interpretan. Si se establece ese vínculo, los clientes entran y consumen.
Lo que vendrá
La oferta fluctuará al ritmo del vencimiento de los contratos y sus renovaciones. La percepción es que la política económica no va a impulsar un cambio importante en los comportamientos del mercado, que se registran como muy positivos.
Las empresas de retail seguirán explorando nuevas maneras de llegar a los clientes, por lo tanto, seguirán buscando locales. Todavía las sombras de la inflación no frenan los proyectos para 2008.
En cuanto a la categorización de locales, se acentúan las surgidas hasta ahora, que dividen las tiendas en: específicas de marca, donde todos los productos se identifican con el nombre de la marca (Ralph Lauren, Tommy Hilfiger, Hermenegildo Zegna y Louis Vuitton, por ejemplo), allí los clientes, adhieren a una imagen y compran por el gusto y el nombre de un diseñador específico; las específicas de categorías, como Rodó y Frávega, en donde los clientes conocen de antemano los contenidos de la oferta; las espefícicas por calidad y precio, donde los clientes esperan encontrar ropa según la tendencia de moda, pero a precios más accesibles como Falabella, C&A y Zara.