LUNES 03 DE DICIEMBRE DE 2007
El Economista Encubierto, La economía de las pequeñas cosas, es, como su autor Tim Harford lo define, un libro acerca de cómo ven el mundo los economistas. El Economista Encubierto conoce cuáles son los sistemas y procesos de cualquier hecho económico, que variables intervienen y que valor tiene cada una. Sabe, por ejemplo, que la persona que posee el recurso deseado, el propietario de una tierra por ejemplo, no siempre tiene tanto poder como creeríamos. En cambio, el poder de negociación proviene de la escasez, hace notar este columnista de Financial Times, entre muchos otros pequeños factores económicos que en su visión están presentes siempre.
A lo largo de 10 capítulos en los que Harford se ocupa de los hechos más triviales o más comunes de nuestra visa diaria, dando cuenta de las leyes, los agentes y los procesos que existen por detrás de cada uno, este autor pretende dar cuenta de la mirada del todo sesgada hacia cierto tipo de variables económicas que acompaña siempre a un economista.
Así, en el primero de los capítulos, ¿Quién paga tu café?, Harford da cuenta por ejemplo de la clase de cafeterías que, como Starbucks, están tan convenientemente ubicadas en todas partes del mundo, como la de esta cadena ubicada a la salida del Internacional Square, o a la salida de la estación del metro de Farragut North, en Washington. Siempre dispuestas a atender “al mismo tipo de trabajadores desesperados”.
El el capítulo sobre Lo que los supermercados no quieren que sepas, el autor señala que hay supermercados que son “circunspetos con respecto a su política de precios”. “Hice una comparación entre Sainsbury, una supermercado más bien pequeño ubicado en Tottenham Court Road, en pleno corazón del West End de Londres, y un supermercado de la misma cadena pero más grande y ubicado en Dalston, uno de los vecindarios más prósperos del este de Londres. Fue más difícil en este caso, encontrar ejemplos de productos identicos que tuvieran distintos precios de venta... ¿Esto significa, entonces, que Sainsbury no fija los precios con arreglo al cliente en igual medida que M&S? De ninguna manera... Como ya es probable que sepas, lo que llama nuestra atención amedida que recorremos un supermercado no es casul, que que es el resultado de una cuidada planificación diseñada para colocar productos atracyivos, pero también rentables a nuestro paso. Lo que hace que un producto sea atractivo depende del cliente en cuestión. En el local ubicado en Tottenham Court Road, las mercancías más vistosas eras todas basante caras... En Dalston los los sstitutos más baratos de esos productos saltaban fácilmente a la vista...”
La tercera parte, Los mercados perfectos y el mundo de la verdad habla de lo que este concepto signifia en términos económicos, como conduce a la eficiencia y por qué esta última es positiva, más allá de las desventajas que presenta y de que no es siempre justa.
En los capítulos siguientes el autor habla sobre los mercados perfectos (en El tráfico urbano), el valor de la información (“Los economistas saben desde hace tiempo que si una de las partes de un acuerdo cuenta con información privilegiada y la otra no, entonces los mercados pueden no funcionar tan correctamente como desearíamos”, dice Harford en La verdad secreta), La locura racional de Internet, sobre los juegos económicos o las negociaciones (en Los hombres que no conocían el valor de nada), Por qué los países pobres son pobres, Cerveza, papas fritas y globalización, y hasta Cómo China se hizo rica.
En suma, un gran compendio de situaciones yvariables económicas que constantemente están influyendo en nuestra vida y en nuestras experiencias y que este autor pone de relieve, como avezado Economista Encubierto, tal como él mismo se propone.