MIERCOLES 17 DE OCTUBRE DE 2007
La Rugby World Cup se convirtió en el tercer evento más importante del mundo deportivo global, tanto por su cantidad de adeptos, como por las elevadas cifras económicas que se manejan. Según un estudio de la organización suiza Deloitte, el mundial le dejará a la Federación Internacional de Rugby una ganancia de 400 millones de euros. En la Argentina, decreció la cantidad de personas que practican este deporte con respecto al año pasado.
La organización suiza Deloitte, dedicada a la prestación de servicios profesionales y asesoramiento, informó que este año The International Rugby Board (IRB - Federación Internacional de Rugby) tendrá una ganancia de 400 millones de euros durante el mundial de rugby (Rugby World Cup) que se realiza en Francia.
La cifra engloba el aporte de auspiciantes, la venta de entradas y los derechos de televisión a lo largo de las seis semanas que dura el mundial. Si a esto se suman los gastos de organización y el flujo de ingresos, el movimiento general será de alrededor 600 millones de euros. Es que las expectativas de cantidad de público que presenciará partidos, y que los verá por televisión, atraen a los sponsors y a las grandes marcas que no se quieren perder la oportunidad de estar presentes. Según un estudio de la Escuela de Comercio de Francia, más de 1,23 millones de espectadores asistirán al menos a un partido y consumirán por unos 1.500 millones de euros. Además, se estima que habrá, en total, 2 millones de espectadores directos del espectáculo y, a su vez, unos 3.000 millones de telespectadores.
La Copa del Mundo tiene seis sponsors principales, cada uno de ellos aporta 5 millones de euros; los sponsors oficiales, que también son cinco, 2,5 millones de euros cada uno; y los seis distribuidores oficiales tienen una participación de entre 300 mil y 500 mil euros cada uno. Las grandes marcas requieren cada vez más a los jugadores estrella, aunque éstos se mantienen muy por debajo de los jugadores de fútbol con respecto a sus ingresos: los sueldos mensuales en el Top 14 francés -el campeonato de rugby de Primera- rondan los 9 mil euros, mientras que en el fútbol local las sumas trepan a 38 mil. Pero con este mundial la situación podría empezar a cambiar.
Desde antes de que comenzara la competencia, los diez primeros equipos de rugby en el ranking mundial sabían que ganarían más que otros: la International Rugby Board distribuirá 4,5 millones de euros a cada uno de estos equipos -Inglaterra, Irlanda, Gales, Escocia, Francia, Italia, Argentina, Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica- en reconocimiento a su "importante aporte a la Copa Mundial y al juego mundial". Los otros diez equipos participantes recibirán 225 mil euros, pagados a todos los competidores a título de gastos de participación.
Un censo en Argentina determinó que, en el último año, el rugby generó ingresos de alrededor de 4.667,750 pesos con la venta de entradas a los partidos. Los argentinos que practican este deporte son 83.189, pero la tendencia de convocatoria en términos de práctica refleja una pendiente decreciente respecto a años anteriores: en el año 2006 participaban de esta actividad deportiva un 27 por ciento más respecto al período actual. Y, aunque tradicionalmente el deporte fue asociado a los niveles socioeconómicos más altos del país -clase media y alta-, hoy crece la concentración de jugadores en una clase aun más elitista -el 38 por ciento pertenece al segmento ABC1, el de mayor poder adquisitivo-, en especial en el interior del país. Asimismo, aumentó al triple con respecto a otros años la cantidad de mujeres que juegan al rugby a nivel nacional, que hoy es el 10 por ciento del total.
En cuanto a los espectadores de este deporte en Argentina, en el último año, 1.022.100 personas asistieron a un evento de rugby o, en su gran mayoría -90 por ciento-, lo vieron por TV. La convocatoria televisiva de este deporte se ubica en sexto lugar en la Argentina, precedida por la del fútbol, el tenis, el automovilismo, el boxeo y el básquet.