jueves 24 de mayo de 2012

Un análisis de los diarios en Internet (Parte 2)

por Redacción Infobrand

LUNES 21 DE FEBRERO DE 2005

Pareciera que los navegantes, antes que leer, lo que hacen es dar un vistazo en busca de informaciones útiles y creíbles. Y la experiencia indicaría que los usuarios de Internet difícilmente soporten la lectura de textos "on line" de más de mil palabras. No es que frente a la computadora el lector se torne más perezoso que ante un papel impreso, sino que el acto físico de leer en pantalla y hacer avanzar el texto con el "mouse" o el teclado implican una incomodidad y un esfuerzo mayor que el de sostener un periódico en un sillón o en la cama. Esto es parte de la segunda y última parte de un análisis profundo de la lectura de diarios en Internet.

En general, se tiende a pensar que la pantalla soporta bastante peor la lectura que el papel. Voces tan reputadas como la de Jakob Nielsen (1997) afirman que la lectura en la pantalla del ordenador resulta, aproximadamente, un 25% más lenta que sobre el papel. Esto lo lleva a recomendar que los textos para la web sean la mitad de largos que los destinados a la impresión sobre papel. Otros autores, como Mario García (1997) insisten en el hecho de que la web, más que para leer la información es especialmente indicada para escanearla; esto es, para que el lector vaya buscando con la mirada aquello que pueda interesarle, aunque sin efectuar una lectura profunda de ningún tema. García aporta, al respecto, un dato interesante: mientras que el tiempo medio que los lectores dedican al diario en papel es de 20 minutos, en el caso de la web dicho número se reduce a siete. Mientras que según otros estudios muestran datos diferentes, todos convergen en que los patrones de lectura online difieren en gran medida de los de lectura de diarios y revistas, de acuerdo a un estudio de Poynter Institute y la Universidad de Stanford. Los usuarios que leen en sitios de Internet tienden a enfocar primero el texto del artículo, mirando las fotos y gráficos al final. Aquellos que leen diarios y revistas hacen lo opuesto: miran las ilustraciones primero y luego el texto. Y los usuarios de Internet que leen noticias online, lo hacen en promedio en un 75 % de cada artículo, mientras que los lectores de diarios y revistas leen menos del 30% de cada artículo. También se recoge que los lectores de noticias online visitan 6 sitios informativos en cada sesión de lectura y se enfocan en recopilar información. No les gusta los sitios de noticias personalizados porque temen perder algunas noticias que creen deberían saber. Los usuarios de Internet visitando sitios de noticias visualizaron un 45 % de los avisos en banners en un segundo, lo que es suficiente para percibir completamente un aviso online. Además se visualizaron 64% de las fotos y un 22 % de otras imágenes en este mismo periodo de tiempo. El editor electrónico y lingüista José Millán destaca que Internet no presenta limitaciones de espacio. El texto debe ser lo más importante, entre otras cosas porque cuanto más imagen, más sonido y más animación incluya, mayor es el tiempo necesario para descargar la información. Millán cree que las animaciones "molestan a la lectura" y que los lectores de periódicos en línea consultan antes el texto que los gráficos y las fotografías, al contrario de lo que a su entender sucede con la prensa escrita convencional. Gran parte del trabajo de escritura para la Web consiste en hacer que el lector encuentre lo que necesita con facilidad. Para lograrlo, habría una serie de técnicas o más bien tendencias. Por ejemplo, los artículos que se publiquen en la Web deben ser cortos y precisos. Además, es aconsejable dividir los artículos en bloques de texto de no más de quinientas palabras y ubicarlos en páginas diferentes del mismo sitio, pero enlazados, algo que no hacen frecuentemente todos los diarios en la web. Uno de los problemas más importantes en la creación de un sitio web es la diversidad de personas que se conectarán. "Hay que acomodar una situación en que los usuarios usan diferentes navegadores -con mayor o menor capacidad-, diferentes velocidades de transmisión, diferentes tamaños de pantalla. Y la presión por producir páginas más vistosas y con más recursos (como los applets) desborda a veces el criterio lógico que señala la conveniencia de orientarse al común denominador que es habitualmente más bajo. Puede ser altamente conveniente disponer de versiones de texto con pocas o pequeñas ilustraciones, para una fácil transmisión por un menor ancho de banda, especialmente si se destinan a países en desarrollo" (Shneiderman, 1997). El lector no puede disfrutar de la lectura online de la misma manera, que lo hace al leerlo en el papel. Este argumento, aunque pareciera bastante subjetivo, es una constante entre el público lector (apasionado), que ha sido confrontado con este nuevo medio informativo. Y aunque la tecnología, probablemente erradicará este problema de comodidad con monitores estándar más grandes, por ejemplo, las dificultades no acabarán allí. La falta de claridad en la presentación y ordenación de las noticias es otro típico problema de la prensa en Internet, que ha sacado de casillas a más de un paciente lector, y que no podrá ser solucionado sin antes haber pasado por continuas reformas en su layout o formato. (Döbler, 2001) Rob Fixmer, del New York Times ejemplifica también la diferencia "Fijamos los contenidos de la primera plana y entrenamos a los lectores de cómo usarla. Ellos saben que la nota en la esquina superior derecha es la nota principal y que las notas sobre el doblez del papel son más importantes que las que están debajo". El mundo del ciberespacio ofreció nuevas posibilidades para los lectores, y los diarios aprender a presentar una nota que fuera fácil de navegar en Internet y posible de navegar de maneras que nunca antes había sido posible. Y no solo cuenta la velocidad y calidad del acceso a la Red, también influyen otros factores tecnológicos como el tipo y calidad de los equipos utilizados, entre ellos el monitor, así es que se puede apreciar como Díaz Noci, que la legibilidad de las pantallas y su definición es aun muy desigual si la comparamos con el tradicional soporte de papel. La portabilidad de un periódico de papel es otra de las ventajas que las pantallas no pueden igualar. Accesibilidad – disponibilidad A la hora de construir una página web, resulta fundamental tener en cuenta las características técnicas con que cuenta el equipo informático del usuario medio, a fin de adaptar a éstas el diseño de las páginas y evitar que una ineficiente construcción del sitio provoque que el usuario abandone el sitio una vez iniciada la sesión. Una página excesivamente sobrecargada con gráficos o animaciones provocará lentitud en la descarga, ya que la mayoría de los usuarios no disponen todavía de una conexión de alta velocidad que permita rápidas descargas. En aquellos mercados en los que los internautas disponen de velocidades lentas de conexión, como por ejemplo, el latinoamericano, donde todavía hay usuarios que disponen de conexiones de 33,6 kbs/segundo ó inferiores, resulta fundamental no sobrecargar el diseño de un sitio con gráficos o animaciones, para evitar la frustración que producen las descargas lentas. Además, las conexiones de velocidad media o baja no permiten descargar correctamente animaciones complejas o archivos de streaming, por lo que los publicistas deben tener en cuenta estas limitaciones a la hora de elegir los formatos para sus anuncios. Precisamente, el motivo principal por el que los usuarios en los Estados Unidos abandonan una sesión es la lentitud en las descargas, lo cual sucede en el 84% de los casos. Como segunda razón para abandonar la sesión aparece la imposibilidad de localizar la información que se desea encontrar (68%), lo que demuestra la importancia que una correcta usabilidad tiene para evitar la marcha del usuario: un diseño simple y racional es la mejor forma de evitar que el usuario se pierda en el sitio y acabe abandonándolo. Todavía con un escaso número de usuarios con conexiones de banda ancha, (cablemodem, ADSL, etc.) tanto en España como en la Argentina, las limitaciones para la inclusión de videos y complejos gráficos animados, o fotos de alta o media resolución, son importantes y dependerá de la evolución de la disponibilidad de la infraestructura necesaria, como de costos accesibles para los usuarios que este tipo de conexiones crezcan y permitan una mayor utilización de estas herramientas. Otras consideraciones Teniendo en cuanta asimismo, que las imágenes que integran un sitio web de un diario, se componen, sino principalmente, en una gran medida por la publicidad que ha venido a ocupar un lugar destacado en el nuevo soporte. No es aquí donde analizaremos los por qué de esta situación, pero bien vale la pena señalar que es un componente visual de primer orden y cada vez con mayor desarrollo, como las nuevas formas de publicidades dinámicas que se superponen al texto por segundos, las que permanecen (con contenido fijo o animado) entre la información publicada (por ejemplo entre el título y el texto), como en los diarios El Mundo de España o Clarín de la Argentina, o las nuevas formas de los banners como los llamados "rascacielos". Así es que parece ser que la publicidad en la edición digital se muestra mucho más agresiva que en la edición soporte/papel. De hecho es norma común en todas las ediciones digitales analizadas que la "carga de informatización se ralentiza hasta que la "carga" de publicidad no se ha realizado completamente. De esta forma se garantiza que el receptor, lo quiera o no, haya de mantener la "visión" del "banner" publicitario durante varios segundos, incluso algunas veces llega prácticamente a 1 minuto. Además, en la publicidad si se utiliza el potencial de las imágenes en movimiento que permite el nuevo medio. Prácticamente todos los módulos publicitarios están en movimiento, "saltan" ante el receptor de la versión digital, con lo que su poder de atracción es mucho mayor. Esta "movilidad" y la práctica "obligatoriedad" de visualizar la publicidad contrasta con la presentación "optativa" y más sosegada de los espacios publicitarios en el periódico convencional. Cualquier truco es bueno para que los ojos se dirijan hacia el punto concreto de la pantalla en el que está ese anuncio. (VVAA, 2000) Igualmente y de manera colindante a estos planteos se encuentran aquellos aspectos referidos a la producción de contenido multimedia y a la definición del rol del periodista en éste proceso. Medios como la National Public Radio piden a sus reporteros que usen videocámaras digitales para mejorar los contenidos de la web, con el fin de compensar la desventaja visual del medio radiofónico. Otros, como el grupo Tribune, fomentan el periodismo multimedia en todas las direcciones: fotógrafos de Tribune graban vídeo para la web TBO.com y para la televisión WFLA-TV, cámaras de televisión hacen también fotos para Tribune, mientras que periodistas deportivos de Tribune escriben para TBO.com y pasan cortes de voz para la televisión. No obstante, el uso de un mayor número de herramientas y conocimientos de programas no hace mejor al periodista. Sin duda, unos pocos podrán controlar todos los detalles técnicos y concentrarse a la vez en ofrecer una buena historia, pero para muchos el esfuerzo de producción repercutirá negativamente en la calidad de lo que se cuenta. Esto puede ocurrir cuando el periodismo multimedia se ve más como una manera de ahorrar costes, que como una inversión en el lenguaje periodístico futuro. Algunas consideraciones finales Se sostiene que los nuevos medios deben combinar en sus contenidos rigor, amenidad, pluralidad, riqueza gráfica/visual, personalización de la información, interactividad, posibilidad de acceso fácil y diversidad de oferta lingüística. Los contenidos deberán abarcar un amplio abanico que se basará en la presentación de noticias, información de servicios, ocio, contenidos de interés humano y foros de discusión. No podemos llenar los nuevos medios de viejos contenidos. Por lo tanto, se impone la necesidad de manejar claves novedosas para contar de otra forma la actualidad (López García y Neira Cruz, 2000). Hoy ya se puede entender que un diario online, es ese que se define como producto interactivo y multimedia, integra diferentes recursos como el texto, la imagen, el video y el sonido. En síntesis, un diario electrónico no está completo si no ofrece algunos de éstos nuevos servicios muy solicitados por la comunidad cibernauta: cuentas de correo electrónico gratuitas, foros de discusión, salas de chat, muchos enlaces a sitios interesantes, búsquedas en la base de datos del archivo del diario y coleccionables multimediales que incluyan fotos, audio y video. Como propone Rosental Alves, de la Universidad de Austin, Texas, EEUU, Internet deberá modificar sus contenidos en el futuro, a semejanza del desafío que afrontaron los medios gráficos en la década del 90 con la explosión de la red. " Hoy, el 80 por ciento de Internet es texto. Pero Internet va a usar cada vez más la televisión como metáfora" y esto si sucede puede implicar una transformación que termine por implantar un nuevo paradigma. por Manuel Frascaroli Agencia Córdoba Ciencia (Argentina) Universidad Blas Pascal (Córdoba – Argentina)

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