LUNES 16 DE JULIO DE 2007
La avenida Alvear concentra palacios, algunos convertidos en hoteles cinco estrellas, y marcas internacionales. La zona posee un aura elegante dada por la arquitectura, sus galerías y una estética inconfundible que exhibe el mix de tiendas más famosas del planeta, dispuestas estratégicamente. La calle representa así la síntesis de lo exclusivo y apunta directo al corazón del consumidor premium.
Torcuato de Alvear ordenó trazar esta avenida en 1885 en homenaje a su padre. Para ese entonces, ni siquiera imaginaba que la calle se iba a transformar en el icono del lujo de Buenos Aires. De las más importantes de la ciudad, fue una de las últimas en formarse.
En 1882 se prolongó hasta unirse con la bajada de la Recoleta, comunicando Av. Quintana con el camino a Palermo. En la actualidad, allí se concentran desde locales de marcas internacionales hasta palacios, algunos convertidos en hoteles cinco estrellas. Retail, lujo y tradición conviven en la calle más selecta de la Cuidad de Buenos Aires.
Zona cotizada, cliente exclusivo
El halo de elegancia en el que brilla Alvear está dado por la arquitectura, las galerías de arte y una estética particular que refuerzan las tiendas más importantes del planeta. Este lujo se aleja de aquel buscado por hombres y mujeres fashion victims. Sus locales están dirigidos a consumidores que por su poder adquisitivo no necesitan recibir regalos ni descuentos: lo que quieren es sentirse exclusivos.
Algunos de las marcas que saben como lograr esto en los usuarios y visten la avenida son: Valentino, Armani, Bang & Olufsen, Ermenegildo Zegna, Escada, Ferragamo, Hermes, Louis Vuitton, Nike, Nina Ricci y Polo Ralph Lauren. Al ser pocos sus clientes, en términos relativos, lo que les permite identificarlos con precisión y les facilita la creación de estímulos. Una invitación a cenar, un día en un spa, todas las atenciones serán orientadas hacia lo sofisticado y único.
En cuanto a la distribución entre los rubros que allí se disputan el favor de los usuarios más suntuosos, es, según un informe elaborado por Investigación L J Ramos Brokers Inmobiliarios, ganada por una mayor presencia de indumentaria, con un 40 por ciento de locales, y joyería y relojería de lujo, con un 12 por ciento de negocios a la calle. Le siguen zapatos, decoración y regalería, gastronomía, galerías de arte, hoteles, vinotecas, inmoniliarias, peluquerías y lencerías.
Crisis y después
Después de superada la crisis de 2001, el consumidor premium – tanto local como internacional- volvió a comprar. Hoy estos buscan servicios y productos de excelencia tales como la alta joyería, perfumes importados, lo último en tecnología, la ropa más selecta, autos caros y singulares. Según el mismo informe, esto es un signo del crecimiento de la clase media alta y del turismo internacional.
“El mercado de alto poder adquisitivo crece en todo el mundo y vienen por la gran oferta que significa Buenos Aires, tanto en lo cultural -valorada por su estilo de vida europeo y cosmopolita- como en lo económico, empujados por los precios tentadores.”, reza el análisis inmobiliario.
“El vínculo de la Avenida Alvear con el segmento premium como el posicionamiento referencial para el turismo de alta gama, le ha permitido a la gran mayoría de los locales permanecer ajenos a los vaivenes de la Argentina”, afirma por otro lado el estudio.
El informe destaca que en este momento, existe un resurgimiento, debido al auge de visitantes internacionales y porque el consumidor de fuerte poder adquisitivo comienza a abandonar el bajo perfil que había adoptado luego de la crisis de 2001.
El mundo en siete cuadras
La instalación de marcas importantes extranjeras, es un claro referente del crecimiento de la Ciudad en el contexto internacional. En Buenos Aires, una gran marca siente que su lugar está en la Avenida Alvear. Esta síntesis representa imagen de producto, no sólo dentro de la Argentina, sino también para el mundo.
En este sentido, los edificios de alto valor patrimonial hacen que, según la cadena de noticias estadounidense NBC, la Avenida Alvear está entre los cinco mejores destinos para adquirir productos por la ecuación buen precio y excelente calidad. Y así, sea elegida tanto por las casas internacionales como por los hoteles cinco estrellas, como lo son –por ejemplo- el Park Hyatt, en el Palacio Duhau y el histórico Alvear Palace Hotel, que conforman el imán que atrae a los extranjeros.
Según la Cámara de Turismo, Buenos Aires es seis veces más barata que Europa para hacer compras, y cinco veces más económica que Estados Unidos. Los productos más buscados son la ropa femenina y masculina, por la calidad de las telas, y, por supuesto, los artículos de cuero.
En Alvear, hay escasa rotación de locatarios. Cuando se produce, suele darse por los cambios de locales en la misma avenida, siendo altamente valorados atributos como tradición y permanencia.