LUNES 28 DE MAYO DE 2007
Con Bluetooth, Wi-Fi y lectores de memorias. Así son los marcos digitales, sucesores de los viejos porta retratos. Después de la revolución que significaron las cámaras digitales para el mundo de la fotografía, cambió la manera en que las personas documentan sus vidas y las imágenes que atesoran. Sin duda, se imprimen menos fotos. Estos nuevos hábitos conforman el terreno ideal para estos novedosos productos. Luego de un primer período elitista, sus ventas experimentaron un aumento del 400 por ciento en Estados Unidos en 2006. Y ahora, las marcas que los fabrican ven por delante el mercado Latinoamericano, donde todavía no son tan conocidos.
Con la evolución de la fotografía digital, los marcos digitales surgen como adecuados para lucir, dentro de la casa, la inmensa cantidad de imágenes tomadas con la cámara digital. Pero ¿de qué se trata este elemento poco conocido hasta ahora en la Argentina y Latinoamérica en general?
Los marcos digitales no se diferencian mucho, a simple vista, de un portarretratos de madera. Sólo cambia que las fotografías se muestran en una sucesión programada como diapositivas. El dispositivo es sencillo: se trata de una pantalla de plasma o de cristal líquido, una ranura para tarjetas de memoria -o una memoria interna- y un software para visualizarlas.
En general, cuentan con una capacidad de entre 16 y 256 MB. Esto permite almacenar entre 100 y 150 fotos en formato JPG. Muchos pueden también reproducir videos Avi, MPEG y MOV, así como reproducir audio en formato WAV o MP3. El ángulo de visión varía según las marcas varía entre unos 50 a 170 grados.
Además, también están ideados con varias opciones de conectividad, que los hacen flexibles para pasar las fotos de la cámara o la PC al dispositivo. Por ejemplo, todos tienen puerto USB, pero otros disponen además de Wi-Fi o Bluetooth para, por ejemplo, enviar las imágenes tomadas con un celular sin conectar ningún cable.
Otros vienen con conexión de banda ancha, para bajar fotos enviadas previamente al sitio de la empresa. Allí se las puede retocar o agregar texto antes de pasarlas al portarretratos.
En todos los modelos se puede determinar la duración de la exposición de cada foto en pantalla e incluso pueden reorientar la foto según sea vertical o apaisada. Además, tienen encendido/apagado programable y hasta detector de luz: cuando se enciende la luz de la habitación se enciende el marco.
Un mundo próximo
Según un informe de mercado realizado por la consultora Parks Associates, se vendieron 1,7 millones de marcos digitales durante 2006 en Estados Unidos. Cifra que supone una subida del 400 por ciento respecto al año anterior y que podría interpretarse como un avance de la tendencia en otras partes del mundo, donde actualmente es menos popular.
Las causas de este crecimiento, según la consultora, se encuentran en diversos factores: la mayor disponibilidad de productos, la bajada de precios en las pantallas de plasma y el interés de los clientes por encontrar artículos nuevos y originales para regalar, adecuados a los nuevos usos de las imágenes con la tecnología disponible. Así, los autores del estudio auguran que la tasa de crecimiento acumulado será del 50 por ciento hasta el año 2010.