MIERCOLES 10 DE NOVIEMBRE DE 2004
La estrategia de adoptar un tono más brasileño, incorporando los colores verde y amarillo en su nuevo logo, ocurre en un momento clave para Coca Cola de Brasil. La gaseosa viene sobrellevando una disputa competitiva con Dolly, una pequeña compañía fabricante de gaseosas que está impulsando una intensa campaña para desprestigiarla. La batalla podría incluso poner en riesgo de que se desvele la fórmula secreta del jarabe que constituye la base de Coca Cola. Dolly estaría solicitando al Ministerio de Justicia que se analice la composición aduciendo que incluiría hojas de la planta de coca. Dolly se presenta como una empresa 100% brasileña y se autopostula como pionera de gaseosas dietéticas dentro del mercado de Brasil. Dolly tiene presencia en el mercado desde 1987 con un amplio portfolio que incluye distintos sabores de gaseosas (uva, cola, guaraná, naranja, limón y diet) al igual que una línea especial de aguas. El tradicional logo de Coca Cola tendrá algunas pequeñas modificaciones para adoptar un look brasileño. El objetivo es resaltar las raíces de la marca con la cultura local por eso la identidad especial incluye los colores institucionales y la palabra Brasil. La nueva identidad será apoyada con una campaña publicitaria, a cargo de DPZ, que se verá fundamentalmente en los medios gráficos. La comunicación de la marca también pondrá de relieve las acciones de responsabilidad social que está desarrollando Coca Cola en Brasil. Si bien no se difundió cuánto invirtió la compañía en esta campaña sí se sabe que en total Coca Cola de Brasil dispone de $500 millones para realizar sus acciones de marketing. La gigante de las gaseosas también está muy preocupada por que se conozca su nutrido plan de asistencia pública. Para las iniciativas de compromiso social destina unos $41 millones, lo que equivale al 0,63% de su facturación bruta del 2003.