MARTES 21 DE JUNIO DE 2005
Los resultados de una encuesta realizada por la consultora D’Alessio IROL para la revista Selecciones, devela las percepciones reales e imaginarias que tienen los porteños y los residentes del interior del país sobre sí mismos y uno de otro. Mientras se acumulan cualidades negativas percibidas, por ambos grupos, en los porteños, se enumeran características positivas entre los habitantes del interior
La encuesta fue realizada entre el 3 y el 6 marzo de 2005 durante la exposición Feriagro 2005. La muestra está formada por 565 casos de los cuales el 11% representa a los porteños y el 89% está conformado por residentes de distintas provincias del norte y centro del país. Los resultados tienen un margen de error del 4,4% con un nivel de confiabilidad del 95%. Por el tipo de actividad desempeñada por los encuestados (El 75% se dedica a la agricultura principalmente y a la ganadería vacuna como actividad secundaria), es posible que los resultados de la encuesta reflejen las opiniones del sector del interior.
La mayoría de los encuestados reside en la Pampa Húmeda y el GBA y tienen sus explotaciones en Buenos Aires o Santa Fe. Se observa un mayor nivel de instrucción en el grupo de los porteños, ya que el 60% de éstos continuaron su educación luego del secundario mientras que solo el 30% de los habitantes del interior lo hizo.
Sin importar el lugar de residencia de los entrevistados, todos mencionan más cualidades positivas respecto de los residentes del interior y más negativas respecto a los porteños. Para todos los encuestados, los aspectos positivos de la gente del interior se relacionan con los ejes de la moral (solidaridad, honestidad) y la calidad de las relaciones que se entablan con el entorno (hospitalidad, calidez, simpatía, amistad, preocupación por la familia y buenos modales). A todos les fue difícil encontrar para ellos cualidades negativas, pero fueron mencionadas la pereza en el estudio y el trabajo y la lentitud. Estas características fueron resaltadas sobre todo por los residentes en Buenos Aires.
La mayoría de los integrantes de ambos grupos no encontró cualidades positivas en los porteños, sobre todo la gente del interior, pero reconocieron el mayor nivel de instrucción y la practicidad y rapidez con la que resuelven situaciones. Casi todos encuentran cualidades negativas para los porteños: los califican de arrogantes y ventajeros. Inclusive son más los mismos porteños los que hacen su autocrítica.
También se consultó a los encuestados sobre como se ven a sí mismos en relación con la imagen que de ellos tiene el otro grupo. Por ejemplo los habitantes del interior del país se consideran más leales, simpáticos, más comprometidos con la familia, honestos, serenos y con mejores modales de lo que los porteños los consideran. Además no coinciden con los porteños en resaltar su supuesta lentitud y pereza.
Los porteños por su parte consideran tener más malos tratos, ser más malhumorados, individualistas y ruidosos de lo que los consideran aquellos que viven en otras provincias. Pero también dicen ser más solidarios, de mayor nivel de instrucción, más alegres, con mayor sentido del humor y amistosos de lo que la gente del interior los considera frecuentemente.
La encuesta reveló además una gran predisposición de los habitantes de Buenos Aires para migrar hacia el interior del país. El 47% de los porteños estaría dispuesto a cambiar de lugar de residencia, mientras que solo el 3% de los habitantes del interior cambiaría su calidad de vida para mudarse a la ciudad.