MIERCOLES 30 DE JUNIO DE 2004
La Argentina se ha vuelto especialista, a los golpes, en recibir turistas durante los últimos dos años. La gama de opciones y propuestas para los extranjeros se ha multiplicado luego del default y en la actualidad es el mercado de consumidores gay el que cobra protagonismo: genera una ola de agencias de turismo pensadas y diseñadas especialmente para este público objetivo. Se viene el marketing turístico que levanta la bandera gay.
Hasta hace poco tiempo, Brasil era considerada la meca gay de Sudamérica, lo cierto es que actualmente, la Argentina, en particular Buenos Aires se está posicionando como nuevo destino mundial para este mercado. Carlos Melia, gerente de la agencia Pride Travel, primera agencia del país pensada y operada únicamente con este objetivo, confiesa: “Rio y San Pablo cayeron como destinos gays, ya sea por la inseguridad, el tipo de cambio o el aburrimiento de ir siempre al mismo lugar”. Para Melia Buenos Aires es una ciudad muy atractiva, con ofertas variadas, en donde se puede disfrutar de una combinación de culturas. Además, es atípica al resto del mundo porque no hay un barrio gay específico. “En ciudades como Manchester, Londres, o Amsterdan hay un lugar gay donde se centraliza todo, acá esta muy atomizado”, explicó el gerente. Si hubiera que llamar a un barrio gay de Buenos Aires sería Palermo pero no está reconocido formalmente. La diferencia de este nuevo tipo de agencias de turismo respecto de las tradicionales radica en el trato personalizado que se le da a los clientes y la información que se le brinda. “Vi la necesidad que tenían los consumidores de este tipo de servicios y como nosotros somos gays sabemos cuál es la información local y exterior” explicó Melia. Lo que marca la diferencia entonces, es la contención que se le da al extranjero: “nos gusta que conozcan el ´feeling´ de la ciudad a través nuestro acompañándolos en las salidas”, sintetizó el gerente de Pride Travel. Como consecuencia de la movida de agencias gays, surgió un nuevo concepto en espacios denominado gay friendly. “Son lugares en donde hay público mixto y tienen tendencia abierta hacia la comunidad gay, ya sea un boliche, un restaurante o un bed and breakfast”, explicó Melia. Al respecto ejemplifica: “si dos chicos van a un hotel y piden una cama matrimonial, que no haya ningún tipo de inconveniente, que no se les ponga mala cara”. Por su parte, Facundo Yebne, gerente de Friendly apartments, una empresa de departamentos de alquiler, comentó: “varios de los que trabajamos aquí somos ´friendly´, nos dimos cuenta de la necesidad de ofrecer opciones serias a gente de la comunidad gay y se nos ocurrió empezar a alquilar departamentos para los turistas”. La variedad de productos pensados para facilitar la estadía del turista gay es amplia. Además de los tradicionales mapas de la ciudad, existe una revista de bolsillo llamada “The Ronda”. La ´pocket guide´ de Buenos Aires es producida por la agencia Pride Travel, su gerente expresó a Infobrand: “básicamente es una mini guía que cuenta con información de restaurantes, boliches, un mapa desplegable, y hoteles ya sean con tendencia gay o gay friendly porque al cliente no sólo le interesa ir a comer a un lugar gay sino visitar San Telmo, Las cañitas, o Palermo Hollywood”. La distribución es gratuita y llega a todo Buenos Aires y el interior del país. Un mercado prometedor No existen estadísticas oficiales, pero se sabe el 10 por ciento de la población del planeta pertenece a la comunidad gay, de las cuales un 80 por ciento está representado por hombres y un 20 por ciento por mujeres. Lo cierto es que se ha descubierto que una comunidad con un gran poder adquisitivo. Según un informe reciente del diario español El Mundo un 20 por ciento de los viajeros de turismo gay gasta más de 1500 euros en viajes al año. Además, más del 50 por ciento ha realizado estudios universitarios o de postgrado, tienen ingresos por hogar superiores a los 60 mil euros anuales y en su conjunto representan un mercado de 31.829 millones de euros anuales. No es extraño, por tanto, que el sector de turismo y viajes vea a los gays como uno de sus principales segmentos de mercado y se haya volcado en los últimos tiempos hacia él. Carlos Mierzejewski, dueño de Bayres, uno de los bed and breakfast de la ciudad explicó al respecto que “los gays somos atractivos comercialmente, somos un target interesante para el mercado y entonces se están creando cada vez más productos pensados especialmente para nosotros”. Además, el gerente de Pride travel confesó: “No se puede extrapolar mucho la estadística a la Argentina ya que actualmente está atravesando un período de crisis económica. Aquí hay un 10 por ciento de la comunidad gay que está bien económicamente pero no es lo normal como en otros países, porque todo el mercado está deprimido”. Por otra parte, según The Gay Lesbian and Straight Education Network (GLSEN) una asociación internacional que realiza estudios sobre la comunidad gay en Estados Unidos, el potencial económico mundial de este segmento podría alcanzar los 700 mil millones de dólares anuales. Incluso, puede ser uno de los segmentos más sólidos económicamente, al contar con mayores niveles de ingresos disponibles para gastos no primarios. Al respecto, tanto Melia como Mierzejewski coinciden en que existen factores sociológicos que influyen para que los gays pertenezcan a la clase ABC 1: el gay no tiene hijos a cargo ni una familia que mantener, el sueldo es únicamente para ellos y suelen gastarlo mucho en ocio y cuidado personal. “Generalmente los gays trabajan independientemente en altos cargos y tienen más disponibilidad para viajar”, finalizó Carlos Melia.