VIERNES 02 DE DICIEMBRE DE 2011
En esta Navidad, Coca-Cola invita a “Destapar la magia en vos” a través de una campaña integral que busca promover momentos de felicidad y unión entre la gente.

Inspirada en las imágenes icónicas del clásico Papá Noel creado por Haddon Sundblom para la marca en 1931, esta propuesta recuerda las emociones vinculadas con esta época tan especial. En esta ocasión, la canción del comercial fue adaptada por Juan Blas Caballero e interpretada en su versión en español por Axel, el popular cantante pop romántico y Nadine Dwek, Brand Manager de la marca Coca-Cola. La canción estará disponible en www.coca-cola.com.ar
“La Navidad es un momento muy especial y mágico para nosotros. Y este año queríamos llegar a la gente con un mensaje inspirador, para que, empezando por cada uno, se despierte la magia en todos nosotros”, comenta Katzi Olivella, Marketing Manager de bebidas gaseosas de Coca-Cola de Argentina.
La campaña integral incluye un comercial de televisión, piezas gráficas, presencia en vía pública y acciones especiales en puntos de venta. Coca-Cola invita a compartir la magia de la Navidad a través de una e-card que se puede compartir con los seres queridos. Hay diversas opciones de música, baile y looks para hacer el saludo más divertido que se encuentran en www.coca-cola.com.ar
El spot “Destapá la magia en vos”, muestra cómo Papá Noel, de una manera lúdica, genera uniones entre la gente mientras disfruta de una Coca-Cola. El comercial de televisión fue desarrollado a partir de un trabajo de colaboración entre los equipos de Coca-Cola en diferentes países.
COCA-COLA Y PAPÁ NOEL: UNA HISTORIA NAVIDEÑA
La figura icónica de Papá Noel, que está íntimamente ligada a la Navidad, no siempre fue como la conocemos hoy: un hombre bonachón, de barba blanca y vestido rojo. En algunos lugares, la figura de Papá Noel se asemejó a un santo e incluso tuvo la forma de duende. Así lo imaginaron y representaron en diversos países y a lo largo de varios años hasta 1931.
En ese momento, Papá Noel apareció por primera vez en la revista Saturday Evening Post con el aspecto que tiene en estos días, gracias a una publicidad de la marca Coca-Cola que la famosa compañía de bebidas le había encargado al artista estadounidense Haddon Sundblom. La historia cuenta que el artista se inspiró en un amigo suyo para crear la imagen universal actual de un personaje de leyenda vestido de rojo.
Sundblom nació en Michigan en 1899 en el seno de una familia sueco-estadounidense. Criado en Chicago, desde muy joven empezó a destacarse como artista. En 1920 abrió su propio estudio y, casualmente, Coca-Cola fue uno de sus primeros clientes. Desde aquel dibujo publicado en 1931 hasta 1964, Sundblom creó más de 40 pinturas al óleo en las que, a partir de diferentes situaciones, daba a conocer la personalidad de Papá Noel: travieso, juguetón y entusiasta consumidor de Coca-Cola, la bebida que lo acompañaba durante y después de sus largas jornadas de trabajo repartiendo felicidad.
En 1964, Sundblom pintó el último retrato de Papá Noel. Su amigo y modelo, llamado Lou Prentice, había fallecido unos años antes. Cuando el artista se puso a pensar en quién podría basarse para seguir representando aquella cara feliz de ojos sonrientes, se miró en el espejo y se dio cuenta de que él mismo se parecía mucho a aquella imagen que había pintado durante 33 años. Así, artista y personaje se mimetizaron. Y Sundblom se convirtió en el Papá Noel de Coca-Cola que hoy conocemos.
Sus imágenes recorrieron el mundo en envases, publicidades y exhibiciones itinerantes de los cuadros originales, que fueron expuestos en Japón, Australia, Francia y Filipinas, entre otros países. En la Argentina, muchos recordarán aquel comercial televisivo que anunciaba, con una caravana mágica de camiones iluminados, la llegada de las botellas pintadas con las reproducciones de Papá Noel. Así, los dibujos de Sundblom aparecieron en millones de latas, botellas y packs de Coca-Cola. Dos muy recordados son: la pintura de 1958 que llevaba el título “La pausa que refresca”, y la de 1962 con el slogan “Saludo navideño“.
PAPÁ NOEL, UNA HISTORIA DE LEYENDA
Como en toda leyenda, nadie puede decir con certeza cuál es el origen real de Papá Noel. Algunos historiadores creen que la tradición podría haber nacido en el siglo VI alrededor de la figura de San Nicolás, el primer obispo de Myra, en Asia Menor (la actual Turquía), reconocido por su bondad con los niños y su predisposición para ayudar a los más necesitados. Hacia el siglo XII, cuando en Francia surgió la costumbre de hacer regalos, a San Nicolás se lo representaba con aspecto de santo.
Unos años después, en el norte de Alemania se lo empezó a llamar “El hombre de la Navidad” y se le otorgó una cualidad mágica: la de aparecerse a los niños.
Pero aquel personaje, que primero fue santo y después mágico, se convirtió en duende cuando, en 1822, el neoyorquino Clement Moore escribió el poema "A Christmas Carol". En sus versos lo describió como un duende anciano y regordete. Un siglo después, Sundblom recuperaría la esencia de la leyenda basada en la figura San Nicolás, para dar vida al Papá Noel que hoy es sinónimo de la Navidad.
Además de los diferentes nombres con los que se lo conoce –Santa Claus, Père Noel, Kris Kringle, Viejito Pascuero, entre tantos otros–, cada cultura lo celebra a su modo. Están quienes lo reciben en Nochebuena, como en la Argentina; los que lo esperan ansiosos la mañana de Navidad; los que hacen coincidir su llegada con la de los Reyes Magos, el 6 de enero; y quienes adelantan su visita y lo celebran el 6 de diciembre, día del cumpleaños de San Nicolás.