MARTES 02 DE NOVIEMBRE DE 2010
Los promotores de las plataformas móviles se vuelcan de lleno a seducir a los desarrolladores a crear aplicaciones para sus respectivos sistemas operativos. En esta pelea por el talento latino, Buenos Aires es uno de los epicentros.

El 11 de agosto pasado fue el NokiaDeveloper Day; el próximo 9 de noviembre RIM hace su BlackBerry Developer Day.
Y si bien el Android casi se vende solo... un empujoncito extra no está de más. Por eso entre ayer y hoy Google organizó en Buenos Aires el DevFest, una serie de encuentros con desarrolladores orientados a inculcar los beneficios de volcarse por Android. Con este motivo, y para aprovechar la presencia de varios hombres de peso, la empresa organizó un encuentro con periodistas.
Fueron de la partida Eric Tholomé Product Management Director, Developer Products y Patrick Chanezon Developer Relations Manager, Cloud and Tools (ambos franceses), además de Alejandro Villanueva Developer Relations Lead, Latin America y David McLaughlin. Los ejecutivos señalaron su sorpresa por la pasión emprendedora de los desarrolladores argentinos.
El evento DevFest llega sobre el final del tercer trimestre del año, especialmente auspicioso para Android. Según datos recientes de la consultora Canalys, el sistema operativo de Google superó a Research In Motion, Apple y Microsoft a nivel global. En buena medida, gracias a “potenciar” smartphones fabricados por Motorola, HTC y Samsung.
Durante el encuentro con la gente de Google la pregunta de Movilion fue sobre los mercados emergentes, y sobre la respuesta de Android frente a un parque de dispositivos cuya penetración de smartphones no supera el 10%. La respuesta, algo vaga, fue que en un centro de desarrollo en Zurich Google avanza sobre soluciones pensadas para celulares tradicionales, en base a tecnologías como el SMS. También se habló, con una vaguedad aún mayor, de algunas experiencias de Android en África.
Dicho aquello, Eric Tholomé pareció confesar que todas las apuestas están puestas en los smartphones. Entonces el futuro de Google, en gran medida pendiente de la publicidad asociada a las búsquedas móviles, tiene en los smartphones su carta ganadora. Por eso las dos misiones clave de Android son abaratar el costo de los dispositivos (para los fabricantes es gratuito) y abultar el inventario de servicios y aplicaciones.
Si Android y su ecosistema van a vivir de la publicidad necesitan ser masivos. Y por tanto, smartphones baratos que penetren en segmentos medianos y bajos y que los operadores quieran vender, incluso en formato prepago, buscando captar los ingresos por tráfico de datos.