VIERNES 07 DE AGOSTO DE 2009
Se viene el libro de PR y marketing 2.0 de Arébalos y Alonso. Alberto Arébalos, director de comunicaciones de Google América Latina, está armando una publicación junto a su ex compañero de ruta, Gonzalo Alonso. Compartió con Infobrand cómo surgió la idea y su visión de los medios en los tiempos que corren.

El director de comunicaciones y asuntos públicos de Google para América Latina nos recibió en su box porteño con aire distendido. Esta vez no había un tema puntual de agenda periodística sino la idea de charlar un poco sobre la coyuntura. Pero de a poco el diálogo fue tomando consistencia y se hizo inevitable tomar el anotador para dar cuenta de esta conversación. Empezamos por el libro pero también repasamos todo el mundo mediático que lo rodea y que nos rodea. La cuestión es que a Alberto Arébalos, conocido por su rol en Google, se le dio por escribir un libro y su compañero editorial es ni más ni menos que Gonzalo Alonso, el que fue responsable de Google para América Latina y que ahora oficia de VP de Operaciones de Globant. Sí, claro, la idea surgió hace un tiempo y poco tiene que ver donde cada uno se encuentre hoy. La motivación principal según Arébalos fue una simple constatación de lo que faltaba: “no sé si tengo derecho a escribir un libro pero lo que veo es que en PR y marketing 2.0 en inglés uno encuentra un montón de publicaciones en cambio en español no hay nada…” La idea le empezó a rondar cuando hizo el prólogo del libro de Leandro Zanoni “Imperio Digital” y luego se fue cimentando. El libro estará a cargo de Ediciones B y ya lo corren los tiempos de entrega así que está a full acopiando testimonios y experiencias sobre el mundo de las comunicaciones en la llamada web 2.0. Y para el título habrá que esperar porque todavía lo están definiendo y consensuando con Alonso y la editorial.
Cada cosa en su lugar
Ahora, uno se pregunta por qué las figuras que son como los popes de la movida digital optan por hacer algo en papel. Y en ese sentido Arébalos responde con contundencia y simplicidad. “No es una dicotomía, a los libros hay que tenerlos en la mano, el papel sigue siendo el mejor soporte para la información y tiene un montón de ventajas como leer sin depender de energía eléctrica o bien poder llevarlo a cualquier lado”. En verdad, lo que él dice no es ni más ni menos que lo que pensamos muchos claro que está bueno que él lo diga desde su rol privilegiado de “hombre de la web” porque evidencia que todos los medios pueden convivir cada uno en el mejor rol que le toque desempeñar.
Esto no quita que obviamente Arébalos también sabe sacar provecho de todo lo digital que anda dando vueltas. Como ejecutivo world class que anda viajando de aquí para allá, el también se las ingenia para leer y allí acude a todo tipo de soportes. Lee entre tres y cuatro libros por mes y no pudo resistir la tentación de tener su propio Kindle, el nuevo aparatito de Amazon donde se pueden leer libros o publicaciones online y que se cotiza a unos u$s 300. Así está suscripto a The New Yorker, The Economist o lee a Martín Lindstrom y su Buyology o a Dan Ariely y su Predictably Irrational. Entre medio, mecha sus lecturas en soportes tradicionales y allí puede aparecer el libro “Comediantes y Mártires” donde el filósofo argentino Juan José Sebreli “se la agarra” contra los grandes típicos ídolos nacionales como Evita, Gardel, Maradona o el Che.
Arébalos, podría tomarse como un ejemplo de quien tiene todo el arsenal mediático a su alrededor y arma su propio kit “a piacere”. Para las noticias “leo los diarios online, aunque también tengo La Nación o la Rolling Stones en papel o Noticias por un rato en los aviones hasta que sirven la cena”. No es afecto a la televisión: “no veo tv abierta, veo algo de Discovery, National Geographic, Friends y los partidos de Boca”. Y a la hora de las noticias parece que no hay mucho para ver: “los noticieros están puerilizando las noticias”.
Fogón virtual
Todo esto nos lleva a considerar entre medio de todo “dónde queda internet en este juego” y parece que parte del análisis pasa por asumir el cambio como evidencia. “Hace un tiempo todos pensaban en Second Life” y ahora no pasa nada. Pero igualmente, para Arébalos hay ciertas cosas que tienen que ver con la condición humana y que son para siempre: “el hombre tiene necesidad de copular, de reproducirse, de asociarse, de comunicarse, de compartir y eso no cambia”. Y sí, para hablar de Internet, aunque suene loco hay que ir a algo tan básico como considerarlo como un recurso apto para cubrir una necesidad del hombre en esta etapa de desarrollo.
“Internet es como un gran fogón virtual” reflexiona Arébalos con maestría. Internet también aparece como una herramienta de democratización, a su vez, de gran eco de distintas voces, y por ende, también como un gran amplificador de los conflictos. De algún modo, hay una horizontalidad en la comunicación que es inédita. Pero Arébalos no lo ve como un fenómeno “raro” sino como la lógica evolución de lo que el hombre va necesitando: “no hay nada más humano que la tecnología”, nos comparte. “Lo alienante no es la tecnología sino la imposibilidad de acceder a determinadas cosas de consumo y eso es lo que genera frustración”.
Sin aire de preocupación también admite: “nadie sabe como será Google en diez años pero siempre seguirá la necesidad de saber, de entender y ahí tenemos un lugar”. Y, por otra parte, Arébalos también arremete con lo que está pasando en los medios: “veo que está faltando capacidad en el relato, hay contenidos aburridos, y hay pocos que cuentan una historia, incluso por productos valiosos la gente estaría dispuesta a pagar aunque sea online”. Y por último, tira una conclusión de colega: “el periodismo se hace con la cabeza, no con las herramientas”.