MIERCOLES 01 DE JULIO DE 2009
Un estudio de TNSGallup para la firma francesa investigó los nuevos valores que giran en torno a la belleza para mujeres de 40/50 años. Naturalidad, madurez y gratificación son emergentes de una belleza resignificada.
En el marco del lanzamiento del nuevo Nuevo Revitalift Elastine, L´Oreal encargó a TNS Gallup Argentina el estudio cualitativo titulado “La belleza del rostro” con el objetivo de explorar en profundidad la vinculación edad/belleza, focalizando en el impacto del envejecimiento en el rostro. Para tal motivo, la consultora reclutó a mujeres de entre 40 y 55 años consideradas usuarias intensivas de cremas antiarrugas para el rostro, para realizar focus grups. “Identificamos que la belleza hoy se encuentra asociada al concepto holístico del bienestar, donde predomina la noción de belleza interior, de la que la belleza exterior es un reflejo–señala Sandra Durán, Directora del Área Cualitativa de TNS Gallup- por eso privilegian aquellos productos de belleza que las gratifican también a nivel sensorial como emocional”. La belleza es un “estar bien con uno mismo”, con eje en la autoestima y la salud. Belleza interior/exterior no son opuestos ni entran en tensión sino que se retroalimentan.
Auto-homenaje y frescura
Frescura, naturalidad y vitalidad son los nuevos valores asociados con la belleza, junto con la delicadeza y la singularidad. “Ahora el disvalor se asocia a lo artificial, lo frívolo y superficial que reinó en los 90´s, cirugías y culto a la juventud a cualquier precio no van más” señala Durán. Por el contrario, la mujer valora el cuidado personal y la gestión de su imagen pero sin obsesión ni identificación con ideales de belleza forzados, que no cultivan su espiritualidad. “Hay una reflexión más madura sobre la relación cuerpo-mente” señala. Los rituales cotidianos de belleza están motivados por un intenso deseo de gratificación y auto-homenaje en medio de la rutina agobiante. “Puede ser un esfuerzo, pero en la medida que ven los resultados positivos, les da mayor seguridad frente al entorno” afirma.
Tiempo de descuento
Según las entrevistadas, los treinta años son la edad “frontera” donde comienza la lucha contra el paso del tiempo. La luminosidad, frescura y firmeza empieza a esa edad a sufrir drásticos cambios. “Entre los 40 y 50 se entra en la madurez, donde comienza el trabajo más efectivo para preservar los atributos de belleza de la juventud, pero con una madurez que da aplomo, sabiduría y elegancia” comenta Durán. Sin embargo, aparecen junto al envejecimiento otras variables que son tenidas en cuenta a la hora de evaluar la propia imagen en asociación con el paso del tiempo, como lo son el valor de una buena genética, un buen estilo de vida y la forma en que se llevaron los aconteceres de la historia personal.
El rostro como protagonista
La piel del rostro es la pantalla que refleja el interior de cada mujer, punto de contacto con el entorno. “Por eso la usuarias de cremas antiarrugas consideran que el rostro envejecido o descuidado no puede ocultarse y expresa abandono” apunta Durán. Las cremas antiarrugas son elegidas por este grupo como el más válido tratamiento que retrasa persistentemente la toma de medidas más extremas y agresivas. “Es fundamental que la propuesta sea seria, sólida y tenga el respaldo de una marca con trayectoria y expertise, que permita obtener resultados en el corto plazo. La aplicación es siempre descripta como un momento de gratificación y placer, valorándose la textura, aroma y absorción” agrega. El estudio concluye que asoma un nuevo concepto de belleza y un nuevo perfil de usuarias de crema anti-age que busca la belleza natural, singular, que acude a soluciones no agresivas y que cuenta cada vez con más información para decidir lo que quiere al momento de mejorar su imagen.
por CINDYRE
Julio 03, 2009 22:01
ME ENCANTO LA NOTA!!!
por CINDYRE
Julio 03, 2009 21:58
ME ENCANTO LA NOTA!!!