VIERNES 22 DE MAYO DE 2009
Sigue siendo VIP pero está más difundido. Junto al golf y al tenis es un nicho apreciado por las marcas que cada día más lo incluyen en su mix de marketing.
El polo está creciendo y también el interés por este deporte, que es un gran abre puertas. “Hace cuatro o cinco años que este deporte tomó un nuevo vuelo en el mundo y en Argentina. Esto se dio por dos motivos: por un lado, las nuevas generaciones de jugadores que entraron al profesionalismo y le dieron impulso; y por otra parte, la personalización con el desarrollo de la imagen individual de los deportistas que llegó de la mano del profesionalismo y los sponsoreos e imprimió nueva fuerza, antes era un deporte muy de equipo”, señala Alejandro Ruiz, director de Global Fashion Group y oirganizador de eventos en torno a este deporte.
Esta visión fue la que inspiró la última jornada sobre “Eventos deportivos: Producción, organización y negocio de los espectáculos deportivos”, de la Universidad de Palermo, donde una mesa se dedicó a desmenuzar el fenómeno. El fundador y director de Medellín Polo Club Punta del Este en Uruguay, Rodolfo Busque, por ejemplo, dio cuenta allí de que en esta ciudad donde tenían propiedades, “comenzamos a crear partidos para generar un mayor valor inmobiliario, hoy en día, el polo es un punto más de atracción en Punta del Este”.
Cultura argenta
Mientras que en Europa, el polo es un deporte para pocos, en Argentina es más fácil porque por ejemplo existen escuelas donde uno puede alquilar un caballo y jugar. Así, el ámbito de influencia del polo se amplía, tornándolo interesante para realizar una gama de actividades más allá de las netamente deportivas. “Lo extra deportivo todavía es incipiente, de manera que hoy incrementa el negocio total cerca de un 30 por ciento, pero en los próximos años esta incidencia podría aumentar entre un 15 y un 30 por ciento más”, enfatiza Ruiz.
Los negocios alrededor del polo se dividen en dos grupos: los netamente deportivos -crianza y exportación de caballos, contratación de jugadores, clases- y los ligados al marketing -sponsoreo de torneos, equipos y jugadores- Hoy hay 10 polistas que son figuras y hay acciones alrededor de los torneos tales como eventos -Polo & Fashion por ejemplo, está sponsorizado por La Martina y la Asociación Argentina de Polo junto a Global y se hace en Palermo, en Bariloche, Punta del Este y Miami-. También hay acciones promocionales, publicidad en camisetas y cartelería. Además, el negocio se incrementa con la televisación de los partidos. Desde hace un par de años incluso, surgieron algunos programas exclusivos de polo y revistas también especializadas. Otro negocio en tanto, es el inmobiliario de los desarrollos ubicados a propósito de los espacios donde se practica el polo como es el caso en Punta del Este.
Marcas con estilo
Las marcas que se hacen presentes son las que disponen de una gana de productos dirigida al target de nivel ABC 1 y un sentido deportivo y descontracturado. Hoy este abanico se ha ampliado a las automotrices, la cosmética y la indumentaria. Rolex, Cartier, Peugeot, La Martina y Etiqueta Negra son algunas de las marcas involucradas que actualmente alimentan un circuito comercial donde participan clubes, las comercializadoras de algunos de éstos (como en el caso del Abierto Argentino que es comercializado por ESPN), los managers, La Asociación Argentina de Polo y la Asociación Argentina de Jugadores de Polo, consultoras y agencias. Una nueva camada de jugadores profesionales y la nueva tecnología aplicada a este deporte, además de un histórico condimento de glamour y su vínculo con lo natural, están volviendo al polo cada vez más atractivo, y más negocio.