JUEVES 07 DE MAYO DE 2009
El Encuentro Nacional Retailer dejó un balance preliminar de desaceleración de la demanda pero sin pronósticos catastróficos para el sector. Los signos de recuperación internacional auguran un año en el que no todo está perdido.
Por séptimo año consecutivo se realizó el Encuentro Nacional Retailer, organizado por la revista “asaretail”. El evento, que reúne un centenar de empresas, ejecutivos y panelistas nacionales e internacionales de primer nivel, no fue ajeno a una realidad mundial y local adversa. El espíritu del encuentro se resumió en el slogan “Pensando positivo”, pretendiendo ser una definición y una propuesta de cambiar el enfoque de un 2009 que planteaba desde el principio los peores pronósticos para el sector.
El temido 2009
Guillermo Olivetto, CEO de CCR y Presidente de la Asociación Argentina de Marketing, se encargó de citar algunas cifras que permitieran situar el momento preciso que atraviesa el sector. “Los pronósticos para 2009, desde los más oficiales hacia los menos optimistas tenían hasta siete puntos de diferencia, dispersión que indicaba total incertidumbre. La realidad de los números hasta abril confirman los pronósticos que estiman un crecimiento de entre el 1 y el 2 por ciento para este año”. Olivetto subrayó ciertas señales de optimismo del mercado norteamericano que indican que en el último trimestre la economía mundial empezaría a mostrar síntomas de recuperación. “Lo que ocurre con esta crisis son cambios de valores en el sistema, conciencia, producción sustentable y consumo responsable, a lo que los mercados se deberán adaptar. Por otra parte, hay nuevos players, mercados emergentes como Brasil, China, India”. En lo que refiere al mercado local, la cintura frente a la crisis coloca a la Argentina en una situación de privilegio. “Que se desacelere el consumo no implica volver al 2001, nosotros conocemos de crisis, sabemos cómo manejarlas a diferencia que quienes la enfrentan por primera vez–apunta Olivetto- además cualquier caída en la demanda no llega a ser alarmante, porque nos encuentra mejor parados”. Entre los rubros que mejor resisten la crisis Olivetto señala los alimentos, bebidas, belleza y cosmética, mientras que el segmento de alimentos premium sí parece afectado por la coyuntura.
Estrategias frente a la crisis
Tanto Pernod Ricard como Quickfood son dos termómetros para medir las estrategias del sector industrial. Ambas señalan haber detectado una marcada tendencia en el consumidor de espaciar la demanda o modificar conductas, por ejemplo hacia el consumo casero. “Vemos que el consumidor echa mano a todo un repertorio de recursos para ahorrar, debemos acompañar ese proceso, en Pernod fuimos proactivos y diseñamos estrategias de precios, promociones especiales para el canal y gracias a las diversificación en categorías conservamos a pesar de todo cifras de venta favorables” señala Eduardo Otero, Director General Conosur-Andes de Pernod Ricard Argentina. Por otra parte, Otero indica un claro descenso en el consumo en el interior frente a Buenos Aires y GBA y una baja en las ventas en restaurantes de alrededor del 25%, frente a un incremento en supermercados y mayoristas alentados principalmente por los descuentos con tarjetas de crédito. “Como nuestras construcción de marca se da principalmente en los restaurantes la situación nos afecta –apunta Otero- favoreciendo la demanda de alimentos primarios para ingerir en el hogar. Esto no implica que se deje de comer afuera sino que el hábito se extiende en el tiempo, obligándonos a pensar en la construcción de marca en el largo plazo, cuando la tormenta pase”. Para Quickfood, los niveles de ventas no sufren alarmantes cambios a pesar de la coyuntura. “Podemos afirmar un mercado creciente hasta 2009 y hoy vemos que nuestras marcas premium mantienen su participación en el mercado, los primeros precios y marcas propias no indican cifras de crecimiento que puedan afectarnos” concluye Luis Bameule, Presidente de la compañía.
por juanito.palacio
Mayo 12, 2009 13:05
Estas notas son interesantes pero se hacen tediosas de leer, pues los párrafos son tan extensos que cansan con solo verlos. A manera de recomedación sería bueno analizar la forma de redactar de una forma más pausada.