MARTES 23 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Celulares, televisores y computadoras, un trío que cada vez se parece más. Todo va funcionando al ritmo de las pantallas. Donde la técnica le permite desplegarse, lo audiovisual sigue avanzando. Para el consumidor no es más que un despliegue tecnológico, pero para los publicitarios es todo un cambio de sintonía. Muchos de los que hoy están en actividad se criaron con la imagen de los grandes avisos de televisión o cine. Esos que dejaban boquiabiertos a la gente y se mimetizaban con la cultura popular. Grandes producciones, grandes pantallas, grandes ratings. Detrás estaban los creativos, los responsables de marketing y los grandes anunciantes. Todos parecían dominar en un territorio donde la comunicación venía de un solo lado, el de las marcas.
Pero, la cosa cambió. Las pantallas ya no son un territorio solamente de los anunciantes y las marcas. La mayor parte de las pantallas con las que interactuamos cotidianamente son de nosotros mismos. O sea, de los consumidores. Blogs, fotologs, espacios en My Space, contactos en el MSN, perfiles en Facebook, Linkedin o Plaxo, fotogalerías en Flickr, avatares en Second Life, listas de preferidos musicales en Ares o LastFm, programas propios en Current.com. ¿Y con las marcas cómo andamos?
por gerardo vaira
Abril 06, 2009 22:33
creo que básicamente lo que esta ocurriendo, en términos generales, que existen un segmentos de 8 a 30 años mínimamente, que se aparcan frente al televisor, la audiencia de este segmentos distribuye el tiempo dedicado al ocio de otra forma, hace un uso más individual cuando esta en su habita familiar, creo que el tema TV -Inter, ira tomando cuerpo