LUNES 04 DE AGOSTO DE 2008
Luego de unos años de solitario dominio de la web, donde tanto Yahoo! como MSN hace rato que no le hacen sombra, Google comienza a enfrentar las amenazas de un mercado en expansión. El lanzamiento de Cuil y la presentación de Knol dan un claro perfil de los frentes de tormenta que acechan al gigante de Internet.
A finales de 2006, Greg Johnson, director de Emerging Media Labs del grupo Interpublic, avizoraba que la millonaria compra de YouTube no era una tan buena noticia para Google. En ese momento, el especialista advertía un cambio en la estrategia de la empresa, forzándola a desembolsar la suma de u$s1.500 millones en la adquisición. Johnson aseguraba que el buscador se había destacado por hacer desarrollos propios para enfrentar a la competencia, pero la compra de la plataforma de videos era un signo de derrota.
A casi dos años de este hito, se puede decir que Johnson estaba bastante acertado en su juicio. Si bien el buscador sigue disfrutando de gran popularidad en Internet, a partir del 2006 ha comenzado a mostrar una faceta que indica un cierto desgaste de la marca.
Casi un año después, el buscador desembolsa otra millonada para adquirir DoubleClick, una de las principales competidoras en el rubro de publicidad online, volviendo a dar el brazo a torcer. Por otro lado, si bien los ingresos por publicidad siguen siendo más que saludables, sus intentos por monetizar YouTube van de fracaso en fracaso.
El sueño de la Enciclopedia propia
Ahora, el buscador anda detrás de uno de sus principales rivales, Wikipedia. De un tiempo a esta parte, la enciclopedia colaborativa domina la mayoría de las búsquedas en Google, desplazando de los primeros puestos a anunciantes y concentrando tráfico relevante (uno de los principales capitales del buscador).
Para recuperar gran parte de ese espacio ganado por Wikipedia, Google presentó Knol (knol.google.com), su propia versión de una enciclopedia virtual. Con poco más de siete meses de vida, la el sitio fue abierto al público algunos días atrás y todavía se encuentra en beta (en prueba, según la jerga tecnológica), pero ya está levantando dudas entre los usuarios de Internet.
Uno de los primeros cuestionamientos que se le hace a knol es su aspecto colaborativo. A diferencia de Wikipedia, el proyecto de Google se centra sólo en los autores y deja de lado la posibilidad de que los usuarios aporten sus conocimientos sobre los temas tratados. Esta dinámica sería un paso atrás con respecto al desarrollo de la web social.
Una segundo reclamo, y tal vez el más importante, es la competencia desleal frente a otros sitios de información. Desde Google aseguran que no habrá favoritismo con los artículos de knol dentro de sus búsquedas. Sin embargo, destronar a Wikipedia dentro de las búsquedas en Internet parece ser uno de los objetivos de la nueva plataforma de Google.
Pero cuál es la relación entre el lanzamiento de knol y la compra de YouTube: la flamante plataforma marca un nuevo cambio de rumbo en la estrategia el buscador. Así como dos años atrás pasó de ser un desarrollador de servicios a adquirirlos, ahora Google pasó de ser un agregador de información a generarla. Y en este punto, es donde el buscador ingresa en un mercado más maduro y desarrollado que el de algunos años atrás.
Frentes de tormenta
Por otro lado, y en paralelo a este desgaste, comienzan a surgir nuevos competidores que minan la hegemonía que el buscador. Distintos agregadores de contenidos como Digg o Technorati y los sitios de bookmarks sociales están ganando tráfico en desmedro de los buscadores tradicionales. A medida que la web evoluciona, la forma de consumir y buscar información también cambia, y esto devuelve a Google el desafío de mantenerse a la altura de las nuevas expectativas y sus flamantes competidores.
Uno de los casos más recientes fue el lanzamiento de Cuil. Un grupo de ex desarrolladores de Google abrieron su propio proyecto en busca de generar nuevas formas de buscar información en Internet.
Si bien todavía es joven, Cuil ya ensaya formas novedosas de navegar la red, sumando algunas de las principales características de los buscadores más exitosos. La flamante plataforma permite hacer búsquedas en 360º, brindado resultados de imágenes, de sitios, de videos (experiencia que hace algún tiempo viene ensayando Google); pero también suma resultados por categorías o búsquedas asociadas, permitiendo optimizar los resultados desde la primera página.
Si bien sería prematuro hablar de los destinos del buscador, es evidente que la web ingresa en una etapa de mayor competencia en ciertos segmentos. Si hace algunos años no cabía pensar otra cosa que el futuro era Google, hoy el camino no es tan claro.
Pablo Badía, especial para Infobrand