MARTES 01 DE ABRIL DE 2008
En plena crisis del sistema vial argentino, la automotriz japonesa presentó, junto a la agencia Smash BTL, una campaña para concientizar a sus clientes sobre la importancia de la seguridad a la hora de conducir un auto. El programa “Toyota y Vos” busca llegar a los consumidores de una forma diferente, haciendo hincapié en la idea de control y propicia no sólo el aprendizaje sino también la transmisión de los consejos entre padres e hijos.
De un tiempo a esta parte las marcas han comenzado a generar sus propios anticuerpos contra posibles problemas o cuestionamientos por parte de los consumidores. Estamos en una época en que las noticias vuelan a través de internet y en pocos minutos un consumidor descontento puede poner en jaque a una empresa. En este contexto, muchas marcas han comenzado a ser más sensible a los temas que aquejan al mercado o a la sociedad y buscan adelantarse para brindar una solución o evitar que el problema les estalle entre las manos.
Este tipo de medidas, no sólo suele ser muy bien recibida por los consumidores, sino que, en la medida en que busca genuinamente solucionar el problema, genera un engagement superior a cualquier campaña publicitaria.
Picar en punta
Un caso insignia, a nivel global de este tipo de estrategias es el de la marca BP. Apenas comenzó a tomar relevancia la temática del calentamiento global, la petrolera británica adoptó rápidamente una posición pro ecológica. Desarrolló un fuerte plan de marketing comunicando a la sociedad sus distintas acciones en pos de generar energías alternativas y reducir el impacto de los combustibles fósiles en el medio ambiente. La acción tuvo tan buena acogida en el público, que BP hoy es considerada una de las marcas más “verdes” del mundo.
En el mercado local, un caso modelo puede ser el de Personal, la empresa de telefonía celular de Telecom. Atenta a las molestias que puede generar el propio uso del celular, la firma lanzó, de forma paralela a sus acciones publicitarias, una campaña para evitar que sus usuarios adoptaran hábitos imprudentes.
En un rubro un poco más común, dentro de las campañas de bien público y conciencia social, también está Quilmes. De un tiempo a esta parte, la marca de cerveza comenzó a realizar tibias pero constantes campañas donde prevenía sobre los peligros de beber y conducir.
La temática de la calle
En los últimos dos o tres años, los accidentes de tránsito y la seguridad vial coparon la atención de la opinión pública, por lo menos en Argentina. Reiterados siniestros de gran magnitud y cifras que marcan récords a nivel mundial hicieron que desde distintos lugares de la sociedad se llamara a tomar conciencia sobre la seguridad vial. En este contexto y con una rápida reacción, Toyota decidió tomar una acción proactiva y lanzar un plan de concientización para sus clientes.
La automotriz, atenta a las preocupaciones de los consumidores, recurrió a la agencia SmashBTL para que desarrolle una acción con dos objetivos. Por un lado que logre inculcar a los participantes una suerte de reflexión sobre lo que significa ser conductor y la responsabilidad que esto implica.
A diferencia de otras campañas de seguridad vial, la acción desarrollada por SmashBTL tuvo un claro eje en la familia como núcleo transmisor de la seguridad vial. Así es como “Toyota y Vos”, nombre de la campaña, no sólo se dirigía a los conductores, sino que también incluía dentro del plan a los hijos de los participantes.
Queda en familia
La acción consistió en brindar una charla sobre la situación de la accidentología vial en Argentina y los principios básicos de conducción segura. Luego, los participantes fueron divididos grupos de "padres" e "hijos". En esta instancia, los padres recibían capacitación sobre formas para transmitir consejos a sus hijos, haciendo hincapié en el vínculo padre-hijo como herramienta de control.
Por su parte, los jóvenes tomaban la capacitación práctica y ejercicios de manejo seguro como: distracción/tiempo de reacción, freno en distintas superficies, ejercicios de slalom.
La clínica finalizaba con los adolescentes y padres reuniéndose para desarrollar un contrato de manejo seguro a ser puesto en práctica de manera conjunta.
Por Pablo Badía
Especial para Infobrand