MIERCOLES 28 DE ENERO DE 2004
Admitió internamente su derrota en la TV y se encerró en su oficina. Recompró Radio 10 y quiere reveer sus alianzas. Se alejó de la vidriera pública, no se mostró en ninguna playa ni ofreció entrevistas. Sus allegados dicen que ahora hasta tiene buen humor. En la era de la consolidación de Kirchner, Hadad renueva su marca de empresario. No es un lifting, es un re-branding.
Daniel Hadad, el último gran empresario multimedios de la Argentina, está en plena campaña por cambiar su imagen. Sus fanáticos y retractores saben que construyó su poder sobre varios pilares. Uno de ellos es, justamente, su imagen que ahora está en la etapa final del cambio. A través de alianzas empresarias y políticas basadas en su poder de negociación de abogado, ganó un gran espacio durante la década menemista y se ganó el primer lugar entre los periodistas de derecha de la Argentina. Luego de peregrinar por varios espacios de radio y TV se alzó con la frecuencia de AM 710 y creó Radio 10, su gran éxito económico hasta el momento. Hadad puede ser visto e interpretado como símbolo de muchas cosas. Pero las certezas sobre él son pocas: por ejemplo que es un hábil negociador. Esa imagen de marca de ganador indefinido en el tiempo se perdió cuando al poco tiempo de comprar Canal 9 su primera estrategia de contenidos fracasó sin poder llegar nunca ni siquiera a pisar los talones al segundo puesto en el ranking de canales abiertos de la Argentina. Pero no se resignó y quiso refundar su formato “Después de hora” por la mañana bien temprano. Perder frente a Víctor Hugo Morales en el canal menos visto de la Argentina fue su segundo gran golpe contra la pared, quizás el que le hizo ver las cosas de otra manera, como decía el profesor de “La sociedad de los poetas muertos” para decidir su encierro en el escritorio de director del multimedios Canal 9 – Infobae y ahora Radio 10 nuevamente. Esa pared, que evidentemente estaba construida de hormigón, fue el puntapié inicial del cambio de imagen y re-branding para que naciera el nuevo Daniel Hadad: un empresario menos soberbio, que admite derrotas, que humildemente recompra la Radio 10, que no instala personalmente los temas, que quiere reveer sus alianzas estratégicas y que fundamentalmente bajó su perfil mediático. Otro cambio notorio es que frente a tan notable enemigo como significa una personalidad como Kirchner, que instala temas en las antípodas de la agenda de Hadad, éste no promueve resistencia mediática. El cambio de su imagen pública que está llevando a cabo Hadad guarda relación también con la publicación de una biografía no autorizada que dos periodistas iban a publicar en editorial Planeta. La publicación debía aparecer en octubre pasado pero finalmente nunca vio la calle. Es por eso que los autores buscaron desesperadamente una nueva editorial que estuviera interesada en el proyecto y se espera que antes de marzo finalmente llegue a las librerías. Hadad renueva su marca La antigua marca Hadad lo hizo dueño de frases célebres como: “El éxito económico no es un lujo en el mundo de hoy, es un pilar sobre el que descansa la independencia de la prensa. En otras palabras, para la empresa informativa ganar dinero es un deber ético”, el nuevo Hadad se impide hacer este tipo de comentarios en la nueva Argentina. De otras de las cosas que se está cuidando Hadad es de adelantar sus próximos pasos estratégicos, casi como admitiendo la posibilidad de un error. A diferencia de cuando se quedó con Canal 9, que se mostró en cuanto espacios tuvo, ahora deja en manos especializadas cada una de sus apariciones. La nueva marca Hadad, aggiornada a la situación de la Argentina real, es tangente con el perfil de los nuevos empresarios de la era Lavagnista: ganadores que no apostaron, carentes de riesgo, y descreídos que piensan hasta 15 veces antes de tener un socio. Sin embargo, muchos conocedores del mercado político-económico sostienen y coinciden en que toda esta nueva actitud de Daniel Hadad es sólo un descanso momentáneo para rearmar sus fuerzas; que realmente está armando toda una serie de estrategias para volver en marzo a ser el viejo Hadad.