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En 1908 Anthoon Ludolfh Wassington llegaba a la Argentina desde Holanda y fabricaba la primera pomada de producción nacional. Hoy, cien años después, la empresa está dirigida por la cuarta generación de la familia, con una planta de más de 6000 metros cuadrados y una facturación anual de 12 millones de dólares. Aunque el hábito de lustrarse los zapatos parece haber desaparecido, especialmente en los jóvenes, Wassington sigue sacándole lustre al mercado: tiene el 70% del market share en la división hogar, cuenta con la gama más amplia de productos para el calzado y proyectan crecer un 50% en facturación en los próximos cinco años.
A puro brillo
“En Argentina se está perdiendo la tradición de lustrarse los zapatos, por eso estamos buscando productos que sean más amigables al uso. El producto que le dio un gran impulso a las ventas fue el brillo. Nos fue tan bien, que tuvimos que sacarlo en tres colores. Y este año, como conmemoración de los 100 años, estamos lanzando una lata Centenario edición limitada; y también sacaremos algunas publicidades en gráfica y vía pública.”, comentó Leonardo Wassington, vicepresidente y gerente de operaciones de la empresa. Su hermana Sandra, gerente de marketing, agregó que, además del brillo, próximamente sacarán al mercado “una crema que si bien se pasa como una pomada, es mucho más nutritiva y viene en un envase más cosmético. Es más atractivo el producto y el diseño”.
Los jóvenes en la mira
En sintonía con los ejecutivos de la empresa, Nicolás Novello, director de la cuenta Wassington, añadió: “estamos lanzando productos mucho más amigables para los jóvenes y estamos renovando la imagen de los packs para que el joven se sienta más identificado con la marca y no la vea como algo antiguo. Nos estamos basando en la practicidad de los productos, que es lo más importante, porque los jóvenes están todo el día corriendo y hay que facilitarles la vida”.
Humanización
Para seguir líderes en el mercado, Wassington está buscando modernizar su imagen: “estamos humanizando la comunicación. Siempre se trabajó con el zapato solo y desde el año pasado le estamos agregando la persona. Años atrás, el zapato era el de cuero y listo, pero hoy hay una gama mucho más amplia, y estamos buscando que cada persona, dentro de las distintas tribus urbanas, vea que su calzado está y que hay un producto específico para él”, remató Novello.
Negocios fuera de la frontera
Wassington empezó con una pomada y hoy tiene cientos de productos. La empresa tiene tres unidades de negocio: la división hogar, que incluye los productos de consumo masivo para la protección, el brillo y la limpieza de los zapatos; la división agro, que se especializa en productos post cosecha para las líneas de empaques y productos pre cosecha como fertilizantes de última generación; y la división higiene institucional, que es la unidad de negocios más reciente de la empresa y está destinada al cuidado y limpieza de grandes superficies, como los shoppings, las escuelas, los bancos. El 70% de la facturación es de la división hogar, el 20% de la de Agro y el 10% restante de la división institucional.
Aunque tener el 70% del market share en la división hogar parecería suficiente, Wassington apuesta por seguir lustrando el mundo. Aspiran a un crecimiento del 50% en la facturación en los próximos cinco años. “Estamos en un mercado maduro y la idea es crecer en países latinoamericanos. Tenemos ventajas comparativas por la focalización que tiene la empresa en los productos de la línea de calzado, por eso sabemos que puede ser muy interesante desarrollar este mismo negocio en el mercado brasilero. En Paraguay y Uruguay ya tenemos buena presencia y cuando hacemos esa proyección de crecimiento, las expectativas están puestas en esos mercados”. Estas fueron las conclsuiones que brindó Jorge Wassington, como presidente de la empresa.
Claudio Celano
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