MARTES 17 DE JUNIO DE 2008
La globalización supone el desembarco de empresas de todos los puntos del planeta. Cuando se instalan en un lugar deben respetar la propia identidad corporativa pero además necesitan tomar en cuenta la idiosincracia del lugar de arribo. El espacio y la comunicación interactúan generando una nueva imagen y sobre esa base trabajan desde Buenos Aires Planning. En diálogo con Infobrand, su directora, María Cristóbal, puntualiza los items a tener en cuenta.
La cultura del país de origen de una empresa multinacional impone un sello que las organizaciones no pueden dejar de tener en cuenta. Esta marca está presente en el espacio físico de la empresa, un espacio que transmite la cultura, los valores y jerarquías de una organización. Además, los espacios corporativos varían según el país de origen y hay importantes diferencias incluso entre Argentina, Brasil y Chile.
Buenos Aires Planning asesora a las firmas multinacionales que buscan conciliar la cultura corporativa del país de origen con la cultura corporativa argentina. Algunas de las firmas asesoradas por BAP han sido CNN, Chevron, Avon, Halliburton, IBM y Herbalife, entre otras. La directora, la Ingeniera María Crístobal, analiza cómo se puede encarar esta temática.
Si bien la arquitectura corporativa varía en cada empresa, ¿qué rasgo caracteriza a la Argentina?
- Argentina se está adaptando a las tendencias mundiales de espacios amplios, luminosos y abiertos, con pocas oficinas cerradas, privilegiando elementos transparentes y livianos.
Sin embargo, esta tendencia no es una regla para todos los casos ya que cuando se realiza un proyecto de asesoramiento en reingeniería inmobiliaria hay que analizar la cultura organizacional de la empresa y la cultura del país de origen de esa firma.
¿Y la experiencia con Brasil?
- En la actualidad, grandes empresas argentinas como Loma Negra, Quilmes, Swift, Quickfood y Alpargatas han sido compradas por capitales brasileros, lo que implica el desafío de pensar un espacio que respete las diferencias entre la cultura de las empresas brasileras y las argentinas. Los ejecutivos brasileros son muy profesionales y amables pero las estructuras brasileras son más piramidales. Si bien tienen menos categorías de funcionarios, las diferencias son mayores entre ellas, particularmente, entre las dos o tres primeras líneas. Los standares de las oficinas cerradas son más altos ya que permiten oficinas más grandes y coloridas, muebles más caros, y mejor tecnología de comunicación y control. Por otra parte, se invierte mucho más en imagen corporativa y marketing.
¿En Chile pasa lo mismo?
- En contraste con Brasil, Chile cuenta con muchas más oficinas cerradas, y el símbolo de status se ve hasta en las pequeñas cosas, si se tiene oficina al exterior o mesa de reuniones, o la cantidad de armarios. El ambiente es más formal y si bien la arquitectura comercial en Santiago ha tomado un vuelo digno de las capitales más evolucionadas, con proyectos de los mejores arquitectos del mundo, los colores y las ambientaciones son tradicionales, clásicas.
¿Cómo nace la empresa?
- BAP es creada en el año 1999 con un enfoque novedoso: una empresa de servicios de relocalización de empresas, con una fuerte visión de negocios que conjugaba la experiencia del arquitecto Martín Duran, Ex socio de Buenos Aires Planning, como interiorista y de una ingeniera, la actual Directora General, Ing. María Cristóbal, con amplia experiencia en proyectos de gran envergadura en el área de negocios inmobiliarios. Al diseño de la escuela interiorista, se sumaba al concepto de management, organización y logística de un ingeniero. El resultado fue una empresa única en el mercado, por la amplitud de los servicios que presta y por el énfasis en la reingeniería organizacional
¿Con qué clientes trabajan?
- Actualmente, BAP está realizando proyectos para IBM; UADE; Molinos, Toyota, Nobleza Piccardo y la UNDP (Programa de las Naciones Unidas), entre otros. Anteriormente, realizó diferentes trabajos para Avon; Nestlé Argentina y Nestlé Chile; Chevron y Herbalife. Llevamos hechos más de 200.000 m2
¿Cómo es el proceso desde conocen al cliente hasta que le desarrollan su propia identidad?
- El cliente se acerca a nosotros por recomendación de otras empresas que ya han trabajado con nosotros anteriormente y que obtuvieron un resultado positivo en cuanto a la optimización del uso correcto de espacios y recursos. BAP realiza primero una tarea de diagnóstico de la situación en base a las necesidades planteadas por la empresa y buscando definir la identidad del proyecto. Para este diagnóstico es preciso entender la cultura organizacional y encontrar las soluciones adecuadas. Se realizan reuniones con las cabezas de cada sector de las compañías. La solución implica el diseño de un modelo adaptado a cada empresa.
Finalmente, el último paso es la gestión para el cambio, es decir, la realización del proyecto, la logística necesaria para el cambio (mudanza, ampliación, etc.) y la comunicación de ese cambio a todos los involucrados (gerentes, empleados)
¿Quiénes intervienen? ¿Cómo está conformado el equipo?
- Interviene un equipo de arquitectos e ingenieros especializados en cada etapa del proyecto: Planeamiento, Diseño, Proyecto, Proyecto de ingeniería, Dirección de Obra y Logística de la mudanza. Además, Buenos Aires Planning trabaja en colaboración con estudios de diseño como el Estudio Mendioroz, encargado de integrar el diseño de la marca corporativa con el diseño arquitectónico del espacio, a través de señalética y gráficas. En la búsqueda por espacios más eficientes y rentables, el diseño es una pieza fundamental.
Trabajamos en colaboración con los Departamentos de Recursos Humanos, Relaciones Institucionales y Marketing de la empresa que pide el asesoramiento. Ponemos mucho énfasis en la comunicación a los empleados como el mejor modo para lograr un proyecto exitoso.
¿Cuánto tiempo les lleva hacer un diseño de estos?
Depende de cada caso. Primero, se realiza el diagnóstico y esto puede tomar entre dos y tres semanas y el proceso de proyectos y dirección de obra pueden llevar de 2 a 3 meses. La relocalización o mudanza puede tardar un solo día, lo que permite que la empresa no pierda días de trabajo. Por otra parte, siempre depende de la envergadura y alcance del proyecto. Si la mudanza se realiza a un edificio que se debe reciclar, el tiempo de diagnóstico y puesta en condiciones del lugar puede llevar hasta 6 meses, pero debemos tener en cuenta que a veces no es necesario mudarse sino optimizar el espacio. Se escucha a cada uno y se sugieren soluciones.
La arquitectura corporativa debe reflejar lo que cada empresa quiere comunicar, las estrategias de cada compañía. Se trabaja con volúmenes, colores y tendencias que mejoren los espacios, influyendo así en la productividad.
¿Cuál es el desafío más grande que se les ha presentado?
Nuestro trabajo es siempre un desafío porque muchas veces nos contratan cuando ya alquilaron, por lo que es una tarea de lucro cesante y los días son de noche porque en los edificios de oficinas no se permite trabajar de día por los ruidos.
Uno de los mayores desafíos seguramente fue el proyecto y mudanza del Correo Central de la Av. Alem y Av. Corrientes a la planta de Monte Grande (15.000 personas).
También fue un desafío la refuncionalización del edificio de Nobleza Piccardo, 200 personas que se fueron mudando por etapas, en mudanzas transitorias sin cambiarse de edificio.